sábado, 9 de junio de 2012

El nombre del viento II

Quizás la mayor facutlad que posee nuestra mente sea la capacidad de sobrellevar el dolor. El pensamiento clásico nos esneña las cuatro puertas de la mente, por las que cada uno pasa según sus necesidades.
La primera es la puerta del sueño. El suenño nos ofrece un refugio del mundo y de todo su dolor. El sueño marca el paso del tiempo y nos proporciona distancia de las cosas que nos han hecho daño.
La segunda puerta es la puerta del olvido. Al gunas heridas son demasiado profundas para curarse, o para curarse deprisa. Además, muchos recuerdos son dolorosos, y no hay curación posible. El dicho de que «el tiempo todo lo cura» es falso. El tiempo cura la mayoría de las heridas. el reto están escondidas detrás de esa puerta.
La tercera es la puerta de la locura. A veces, la mente recibe un golpe tan brutal que se esconde en la demencia. Puede parecer que eso no sea beneficioso, pero lo es. A veces, la realidad es solo dolor, y para huir de ese dolor, la mente tienen que abandonar al realidad.
La última es la puerta de la muerte. El último recurso. Después de morir, nada puede hacernos daño, o eso nos han enseñado.

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